Alergia a las pulgas y corticoides: un tratamiento peligroso

Es muy común tratar las alergias a las pulgas con corticoides, siendo el más conocido la dexametasona. En esta ocasión mencionamos este fármaco esperando que si alguna vez se presenta esta complicación en tu mascota, puedas pensar que el remedio puede ser peor que la enfermedad.

Los corticoides se utilizan en el tratamiento sintomático de las alergias debido a que reducen esa reacción excesiva que provoca la saliva de las pulgas en la piel de nuestros animales, al modificar el sistema inmune y reducir las inflamaciones exageradas producidas por la alergia.

Pero en ocasiones estos fármacos pueden producir hemorragias internas que en casos extremos son capaces de provocar la muerte al animal. Un caso que nunca voy a olvidar fue el de un perro que llegó al hospital de la universidad ahogándose en la sangre que vomitaba. Su respiración estaba comprometida ya que la aspiraba al estar en estado de shock.

Ese fue un caso extremo que desgraciadamente terminó con la vida del pobre animal, y que podría haberse evitado manteniendo al perro controlado con antipulgas y tratando adecuadamente el ambiente. Los corticoides son peligrosos, tanto en el tratamiento antialérgico como en dosis mal utilizadas. No lo olvides nunca.

Parásitos en perros y gatos: Ascaris y su contagio a humanos


En esta ocasión vamos a conocer un poco cómo estos parásitos cómo se transmiten a las personas: Los áscaris se contagian por vía oral, por contacto con animales parasitados y mala higiene, o sus larvas ingresan por heridas microscópicas en la piel.

En los humanos estos gusanos no llegan al estadío adulto ni se reproducen, quedando detenidos en uno de los estadíos de larva. Esta larva que recibe el nombre de Larva Migrans visceral recorre los tejidos del cuerpo hasta que es detenida por el sistema inmune.

Los síntomas en las personas que las padecen dependen de dónde se localice el parásito, y en general producen fiebre, reacciones en la piel, dolores musculares y articulares, falta de apetito, trastornos pulmonares, del corazón y neurológicos.

También suelen ubicarse en el ojo, en la parte de la retina, afectando la visión al producir lesiones que pueden llegar a provocar la pérdida de la visión. Por supuesto, estas afecciones tienen tratamiento y las complicaciones de la infestación pueden evitarse con diagnósticos efectuados a tiempo.

Los Hongos en los Gatos

Las enfermedades de la piel en las mascotas son muy comunes. Existen diferentes tipos de enfermedades cutáneas y cada una necesita ser tratada de una manera adecuada.

Las dermatofitosis son infecciones fúngicas superficiales de la piel, causadas por hongos que viven y se multiplican dentro de la piel y dentro de la queratina del pelo y las uñas.

Las dermatofitosis, también llamadas tiñas, presentan la causa más frecuente de infecciones cutáneas en el gato. Las tiñas pueden ser contagiosas para el hombre.

Los dermatofitos responsables de la infección son el micropsporum canis, y el trichophyton.
Las vías de contagio

  • Los gatos se contaminan por contacto directo con un animal afectado
  • En el medio ambiente a través de esporas
  • A través del material de limpieza (cepillos, peines) collares, juguetes y jaulas de transporte

Existen factores que predisponen a una infección por hongos como:

  • Él habito de limpieza Los Hongos en los Gatos
  • El aumento de la hidratación cutánea y la maceración de la piel: esto facilita la penetración de los dermatofitos y la germinación de esporas
  • La temperatura
  • Los baños de sol: inhiben la germinación
  • Los baños frecuentes o la limpieza excesiva predisponen a las infecciones por dermatofitos ya que eliminan las barreras naturales como sebo.

En las dermatofitosis se presenta prurito (comezón) de intensidad invariable, existe una depilación de evolución centrífuga (zonas sin pelo), presencia de escamas, costras y eritema, el pelo generalmente se observa roto o alterado.

La localización más frecuente son la cara y extremidades de los miembros

Si tu gato o tu perro presenta alguna lesión en la piel lo mas indicado es la valoración medica del veterinario, ya que se deben de realizar estudios especiales para diagnosticar la causa de la lesion.

Una enfermedad de la piel puede agravarse y complicarse si el tratamiento no es el adecuado ya que la mayoría de los microorganismos infectates pueden crear una resistencia.

Si necesitas mas información por favor escríbenos o visita a tu medico veterinario el cual te dará la información que necesites.

Métodos para evitar ladridos molestos

Un ladrido normal, que avisa a sus propietarios de irregularidades no sólo es normal, sino útil e incluso saludable para el perro. Sin embargo, los dueños que permiten que sus perros ladren excesivamente están creando un problema para el público y pueden ser denunciados, además de crear un rechazo por parte de sus vecinos. Vamos a ver por qué se produce este hecho y qué formas tenemos para reducir e incluso eliminar el ladrido excesivo, haciendo al mismo tiempo que el animal no sufra estrés y tenga una mayor y mejor relación con sus dueños.

Los perros ladran por muchas razones. Algunas razas de caza, como el Basset Hound y los Terrier, los utilizan para que ladren mientras comienza la caza, y otros como el Husky, el Alaskan y el Samoyedo aúllan, para estimular y dirigir a la manada. Eliminar este comportamiento heredado en estos perros puede ser difícil.

Otros perros ladran por miedo o por ser muy territoriales. Si nosotros instalamos a nuestro perro cerca de la valla, en aceras muy transitadas o lo sometemos a otros estímulos excitantes, ladrarán mucho. Muchos perros ladran excesivamente por aburrimiento, soledad o ansiedad. Métodos para evitar ladridos molestos

Si nosotros actuamos sobre estas causas permitiendo que jueguen con compañeros, con sus juguetes, colocándolos en zonas poco transitadas y eliminando otros estímulos podemos conseguir que dejen de ladrar.

Lo primero que debemos hacer para corregir los ladridos excesivos es, como en cualquier problema ya sea psíquico o físico, identificar la causa de la conducta del perro. Entre las causas posibles podemos encontrar:

La soledad:
Se trata de la causa más común. Los perros son animales de grupo, tienen un comportamiento social y deben tener compañeros para sentirse seguros. En nuestra sociedad, su familia humana es como un grupo de perros. El perro al que se le mantiene exclusivamente fuera de nuestra vivienda, se le separa de su familia y se siente con ansiedad y aislado. Ladra para expresar su soledad. La mejor solución para esta situación es permitir que el perro viva dentro. Si esto no es posible debido a alergias u otros obstáculos graves, un segundo perro puede proporcionar la idea de pertenencia al grupo del perro que ladra. Sea prudente al seleccionar el segundo perro y escoja una raza tranquila con poca o nula predisposición al ladrido excesivo. En todo caso, debemos de pasar algún tiempo con ellos para que se sientan integrados en un grupo y tengan un comportamiento social normal.
Territorialidad / miedo:
Otros perros ladran porque los estímulos exteriores los agitan. Ser ubicado en una acera ocupada, debajo de una escalera, en un campo de juegos o en áreas de alta actividad humana causará que los perros ladren para proteger su territorio o por miedo a extraños. Trate de encontrar una ubicación en su propiedad donde el perro esté lo menos expuesto a estos estímulos. Proporciónele una caseta para que se retire a descansar si lo desea. Nunca deje a su perro en una zona donde pueda ser molestado por niños o personas que pasan continuamente. Estas situaciones hacen que los perros tengan miedo o sean excesivamente territoriales y puedan provocar agresiones o molestias a las personas que pasen cerca de ellos.

Falta de socialización:
Los perros bien socializados ladrarán menos. Han sido expuestos a una variedad de situaciones, a la gente, a otros animales, a ruidos, a coches, etc. y están adaptados a comportarse equilibradamente y por tanto es menos probable que ladren por miedo o por protección. Los perros bien socializados viven dentro de casa donde forman parte de la familia y aprenden, diariamente, lo que es un comportamiento aceptable. Ellos se sienten confortables alrededor de gente nueva y situaciones nuevas. Todos los perros deben ser expuestos positivamente a situaciones nuevas y recompensados por su buen comportamiento (refuerzo positivo).

Proporcione distracciones:
Si su perro ladra mucho cuando se queda solo, puede ser debido a un problema de aburrimiento o un problema de ansiedad por separación. En ambos casos la terapia más adecuada es llamar su atención para que se distraiga y esto podemos conseguirlo dejándolo con juguetes variados que le tengan entretenido.

Si el juega con los juguetes estará demasiado ocupado para ladrar. Los juguetes utilizados deben cumplir ciertas funciones: que no sean tóxicos, que entretengan al perro y que no pierda su interés rápidamente. Estas propiedades las tienen los juguetes Kong, que se pueden rellenar con comida de perro o con galletitas. Congelando los Kong hacemos que las galletitas y el pienso duren más tiempo y tendrán entretenido a su perro durante horas.

Debemos cambiar estos juguetes para que el perro no se aburra por tener siempre los mismos, además debemos dárselos como un premio cuando nos vamos, así de esta manera estará más entretenido y no nos destrozará la casa, ni ladrará, ni se aburrirá.

Adiestramiento:
Eduque a su perro para evitar que ladre excesivamente.
Nunca acaricie ni tranquilice a su perro si ladra por miedo. Esto reforzará su comportamiento de ladrar, que es el que usted trata de evitar. Reprima el ladrar excesivo. Cualquier reacción positiva que él obtenga reforzará su conducta y hará más difícil su control.

Si su perro ladra pidiendo algún juguete, una galleta, sacarle de paseo, etc. No ceda a sus demandas y no recompense la conducta indeseable. Espere hasta
que él se haya callado para darle su recompensa.

Enseñe a su perro la palabra ‘Silencio’ o ‘No’ para que sepa que es una orden y así sepa que tiene que hacer. Para enseñar ‘Silencio’ o ‘No’ a su perro usted necesitará producirle un estimulo negativo que puede obtener con un rociador lleno de agua con zumo de limón. Cuándo su perro ladre y no deba hacerlo, rocíele la boca y diga ‘Silencio’ con un tono de voz fuerte. El sabor será una respuesta negativa a ladrar y él aprenderá a dejar de ladrar para evitarlo. Este método se debe usar a los 2-3 segundos de ladrar o no tendrán efecto.

Acaricie y recompense a su perro cuado él esté callado. Los perros quieren complacer y aprenderán que complacen cuando están callados. Cuando el perro es expuesto a un estímulo donde en cualquier otro momento habría ladrado, pero decidió no hacerlo como usted le enseñó, recompénselo con caricias, galletitas y prestándole más atención.

Nunca golpee, maltrate o mantenga la boca de su perro cerrada. Esto sólo enseñara a su perro a tenerle miedo y puede causar más problemas como que ladre más por miedo o, incluso, que ataque. La manera apropiada de reducir los ladridos es identificar la causa y enseñar al perro que no es una conducta aceptable.

Recuerda que es tu responsabilidad como dueño enseñarle un comportamiento aceptable y reprimir las conductas indeseables.


Depresión Canina

Es muy normal que el dueño de un perro interprete como un mal físico la conducta anormal de su mascota. Sin embargo, es necesario saber que algunos comportamientos violentos, sorpresivos o de aislamiento, que no se hayan dado en el animal con anterioridad, se pueden deber a algún tipo de problema psicológico, por ejemplo una depresión.

Estos factores suelen ser pasados por alto por los propietarios de animales pero cada vez son más frecuentes, por lo que se están desarrollando numerosos estudios encargados del conocimiento de la psicología del perro. Por ello, ante reacciones de este tipo, el amo debe acudir a un especialista con el fin de determinar y tratar de solucionar el problema de su mascota.

Las conductas depresivas o violentas de un perro tienen siempre un factor causante, que puede encontrarse cercano o, por el contrario, haber sucedido hace bastante tiempo y encontrarse registrado en la memoria del animal. Para cada caso individual existe una respuesta o causa diferente, pero lo habitual es que estas conductas se deban a deficiencias del entorno en el que se encuentra el perro, ya que es posible que no sea el más adecuado. Depresión Canina

Asimismo, es muy común que el amo sea el responsable de la aparición de alguno de estos, ya que cuando el dueño no presta al animal la atención que éste precisa, se produce un sentimiento de rechazo en el perro, que cree no ser admitido en el núcleo familiar.

Hay otras causas comunes de los estados depresivos o apáticos del perro, como las excesivas situaciones de aburrimiento o las reclusiones solitarias durante largos periodos de tiempo. Asimismo, es frecuente que el perro se encuentre incómodo ante el desorden doméstico, ya que no encuentra hábitos regulares de vida y se produce un desajuste funcional. No obstante, el mayor factor de un desarreglo psicológico lo constituye el ansia de compañía y la falta de afecto o cariño por parte del dueño.

De los problemas psicológicos que puede sufrir un perro, uno de los más habituales es la depresión, es decir, un estado patológico con disminución de toda la actividad psíquica que afecta, en especial, al componente afectivo. El problema de esta patología, en comparación con la humana, es que existe escasa experiencia terapéutica animal y la dificultad para tratar al perro, ya que no existe comunicación posible con él.

No obstante, cada vez son más los estudios dedicados a entender las causas que llevan a la depresión animal, y en la mayoría de ellos se señala al amo como principal responsable, al relegar a la mascota a un segundo plano y no prestarle la atención necesaria. Existen dos tipos de depresión en los perros. La endógena se caracteriza por la ausencia de motivaciones externas, por lo que se puede afirmar que tiene una causa genética. Por el contrario, la depresión exógena, que es la más habitual, es consecuencia directa del entorno y puede tener causas muy variadas.


Es posible detectar a tiempo la depresión del perro e intentar dirigirle a un experto capaz de tratarle. Para ello, es necesario que el dueño preste atención al animal, con el fin de observar su conducta y percibir si ésta es anormal. Así, si el perro presenta un carácter de apatía general, somnolencia, inapetencia o falta de interés ante estímulos gratificantes, se debe sospechar de una posible depresión.Esta patología puede afectar a todas las razas por igual, aunque numerosos estudios afirman que los Terrier y los mestizos, sobre todo si han habitado en perreras o guarderías, son los más proclives.

En el caso de apreciar estas conductas, lo primero que se debe hacer es consultar a un especialista. Lo más recomendable en estas situaciones es intentar mantener la actividad del perro, así como el contacto con él, para que abandone el sentimiento de rechazo y se sienta apoyado por su dueño. En el caso de que no se pueda dedicar al animal el tiempo necesario, se puede suplir esta compañía por música, la radio o la televisión, durante los periodos de soledad. Aunque estos elementos nunca podrían sustituir el apoyo y el cariño humano, sirven de ayuda en los momentos del día en que el amo se encuentre ocupado.

¿El bozal es para todos o para algunos?

¿Cómo sabemos cuando el perro puede ser peligroso y cuándo no?

Realmente es algo muy difícil. Pero haciendo esta selección por razas, los perros mestizos estarían excluidos.

¿Y qué ocurre con el pobre perro que por haber nacido de una determinada raza se le cataloga como peligroso y tiene que sufrir de las incomodidades de un bozal? podría darse el caso de un perro no peligroso considerado por ley como "peligroso" acudiera a un parque y que otro perro considerado "no peligroso" por la ley le atacara, ¿que ocurriría? sencillamente que el pobre can indefenso con bozal saldría bastante mal parado por no poder defenderse, eso es lo que ocurriría.

Recordemos que las leyes no se pueden generalizar, espacialmente cuando se habla de perros y más que todo debemos apelar a la conciencia y a la moral, máxime si somos propietarios de un perro.

Creemos que un perro que lo necesite debe llevar bozal y correa. Y todos los perros que circulen por vías públicas deberán ir con su correspondiente correa, para evitar problemas con otros perros y con otras personas, en los parques destinados a los perros cuidaremos de que nuestro perro se comporte debidamente para facilitar una convivencia tranquila y normal. ¿El bozal es para todos o para algunos?

Lo más importantes es que siempre tenemos que vigilar a nuestro perro, en el lugar donde se encuentra, especialmente si vamos a soltarlo y dejar que pasee por la grama o el parque. Además, recordemos que el principal culpable de cualquier acto negativo es el propietario del can.